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Antigua y Fervorosa Hermandad Sacramental de Ánimas, Archicofradía del SEÑOR DE LA SANTA VERA-CRUZ, Y NTRA. SRA. DE LA ESPERANZA
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Sede Canónica: Capilla de San Francisco. Fundación: 1533 Salida: Jueves Santo, de 10 de la noche a 3 de la madrugada. Itinerario: San Francisco, Dr. Salvador Gallardo, Coullaut Valera, San Juan, Dr. Diego Sánchez, Plaza de Miguel de Cervantes, Cristóbal de Morales, Padre Marchena, San Francisco, Carrera, Jamalla, Plaza de San Isidro, Majón, Carrera, Las Torres, Rojas Marcos, San Francisco y entrada en su Templo. Destacamos: El paso de la cofradía por la Iglesia de San Juan y calle Padre Marchena. Viernes de Dolores traslado del Señor al paso de salida. Acompañamiento musical: En el paso del Señor, Banda de Cornetas y Tambores 'María Santísima de la Palma'. En el paso de Palio, la Agrupación musical Ntra. Sra. de Palomares, de Trebujena. Página Web oficial: No tiene Página web no oficial: http://laveracruz.iespana.es/ | |
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Cultos Cuaresmales | |
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Vía Crucis Penitencial, el Primer Viernes de Cuaresma, con la Sagrada Imagen del Sr. de la Santa Vera-Cruz, por la feligresía de la parroquia de San Juan Bautista. | |
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Imágenes Titulares | |
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Reseña Histórica | |
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Fundada por D. Francisco Rodríguez Santos en 1533, fecha que se dio como de la fundación, según resolvió un litigio que comenzó en 1609 entre varias hermandades de la localidad, al que se le ha denominado Pleito de Preeminencias, pues trataba del lugar y orden que debían de ocupar las cofradías marcheneras en la Procesión del Corpus. Esta misma fecha es la que aparece en la copia del expediente de Reglas de la cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz de San Francisco de Marchena, elaboradas para ser presentada ante el Supremo Consejo de Castilla en 1806. Así pues, nos encontramos con una de las Hermandades mas antiguas establecidas en Marchena. Desde su institución quedó establecida en una capilla con altar propio, adosada al templo conventual de San Francisco, fundado en 1530 por Diego Núñez del Prado, quedando agregada, para el goce de sus gracias y privilegios a la Basílica romana de San Juan de Letrán mediante la bula expedida el 29 de Agosto de 1599 por S.S. Pío IV. | |
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En 1622 el Rector de la Hermandad, don Lorenzo de Saavedra, juntamente con el Mayordomo Alonso Jiménez, contratan la hechura de un retablo con el maestro escultor, Luis de Figueroa. Abandonado el cenobio como consecuencia de su exclaustración en 1835, el templo comenzó a deteriorarse, ya había sufrido bastantes destrozos durante la invasión napoleónica, acabando por cerrar sus puertas al culto. Inmediatamente, en 1847, el ayuntamiento de la villa, propietario de los terrenos procede a su derribo total para la venta de los solares, ocasión que aprovecha la Hermandad para ampliar las dimensiones de su capilla, y quedar, prácticamente, tal y como hoy la conocemos, tras unas obras de reparación efectuadas en 1887, y otras de menor envergadura durante la pasada centuria. Constituida en Hermandad de penitencia, de luz y de sangre, procesionaba en la tarde del Jueves Santo, presidiendo la estación penitencial que se hacía a varios templos, sus Imágenes Titulares, el Santísimo Cristo de la Vera Cruz y Nuestra Señora con el Título de la Esperanza, a la que concurría la comunidad residente en San Francisco. Las reglas primitivas ordenaban el orden y manera que se tenía que observar en la Estación así como del lavatorio a los hermanos disciplinantes, practicado por los hermanos encargados de este servicio con todo amor y ardiente caridad, según era costumbre, con hierbas aromáticas y papel de añafea. también eran significativas las fiestas que solemnizaba cada año, principalmente en torno a las fiestas de la Santa Cruz en los meses de Mayo y Septiembre, costeadas con mucha solemnidad y decoro. Como consecuencia de haber presentado sus Reglas ante el Supremo Consejo de Castilla en 1806, se le insta a fusionarse con la Hermandad Sacramental de Animas de San Francisco, adquiriendo esta titularidad desde 1808. Actualmente tiene su Salida Procesional y Estación de Penitencia a las diez de la noche del Jueves Santo para regresar de madrugada. En el primer paso aparece la Imagen del Señor de la Santa Vera Cruz, cuyos rasgos estilísticos son propios de los crucificados fechados en el último tercio del siglo XVI. Su tratamiento iconográfico y anatómico quedan lejos de los rasgos goticistas aproximándose a la centuria del idealismo y realismo, aunque su muerte es de serenidad renacentista. | |
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La postura de su cuerpo la mantiene rígida, sin dibujar sus brazos una perfecta perpendicularidad con respecto al eje del mismo. Su cabeza, inclinada hacia la derecha, cae contra el pecho; sus facciones son globos oculares poco abultados, con los párpados, a medio cerrar, en un gesto mortecino; nariz afilada y larga y boca pequeña, cerrada. La barba es larga y bífida en el mentón, disponiéndose en pequeños rizos, no así la cabellera que aparece tallada en turgentes y amplias guedejas que caen a ambos lados. Restaurada en el siglo XIX, tras un desafortunado accidente, fue nuevamente sometida a trabajos de restauración en 1984 por Juan Manuel Miñarro, devolviéndole policromía y encarnadura original. Procesiona sobre una artística cruz plana realizada en plata hacia la segunda mitad del siglo XVIII. Anteriormente se exponía en una cruz arbórea, de color verde y nudos en tonos dorados, conservándose actualmente en la capilla donde reciben culto sus Titulares. El paso procesional se estrenó, totalmente acabado, en la Semana Santa de 1969, compuesto por canasto y respiraderos de estilo neobarroco sevillano, tallados y dorados por Antonio Díaz Fernández, al estilo de la piña- peana del siglo XVIII, de estiló rococó que sostiene la cruz. | |
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Entre las esculturas del paso, San Juan Evangelista, San Francisco de Asís y Santa María Magdalena, talladas por Manuel Domínguez en la misma fecha que el paso, sobre sale un artístico busto de una dolorosa fechada a principio del siglo XVIII. Cuatro ángeles tenantes soportan en las esquinas del canasto grandes faroles de sección hexagonal que iluminan al Señor. | |
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La Imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, coronada canónicamente el 18 de Septiembre del pasado año 2004, se ha datado como obra del siglo XVII, restaurada en 1984 por Juan Manuel Miñarro López. En su anual estación de penitencia viste una saya confeccionada en raso natural, bordada en oro en el siglo XIX y manto, de terciopelo verde de Lyón, bordado en oro en el año de 1896. Tradicionalmente luce el fajín del capitán General D. Pedro Merry Gordon, impuesto el 18 de diciembre de 1980. El paso de la Santísima Virgen se compone de palio rígido en metal plateado, realizado a finales del siglo XIX, con escudos alusivos a la cofradía, cordones y borlas del mismo metal plateado. El techo de palio es de terciopelo verde con estrellas y gloria en el centro que contiene la paloma, representando al Espíritu Santo, todo de plata repujada. En el año de 1955 fue ampliado a doce varales. | |
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El juego de jarras es de Manuel Seco y la candelería de los talleres de Hijos de Juan Fernández, estrenada en la Semana Santa de 1975. En estos referidos talleres se labraron los candelabros de cola y los respiraderos, distribuidos en pequeños tondos en los que se representan alegorías alusivas a las letanías lauretanas. En el centro, una Inmaculada de madera policromada, con cabeza, manos y ángeles de marfil, obra del imaginero Francisco Buiza.
Preside, en la delantera del paso, la reliquia del Lígnum Crucis con su autentica, contenida en un relicario con forma de cruz arbórea, realizado en metal plateado. | |












